Ministra de Seguridad, de la Argentina Patricia Bullrich (Foto: Internet)

El Gobierno de Argentina, encabezado por el conservador Mauricio Macri, informó este jueves que un grupo de «funcionarios y exfuncionarios» bolivianos, de los que se evitó dar su identidad «por protección», cruzaron la frontera y se instalaron en el norte argentino, en medio de la tensa situación social y política que se vive en el país vecino.

«Los funcionarios que han entrado son funcionarios regionales, no son nacionales, pero por una cuestión de prudencia vamos a cuidar esa información porque creemos que estamos en un momento de altas situaciones de violencia y no queremos que suceda nada con nadie que haya entrado a la República Argentina», explicó a la prensa la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

Desde el 20 de octubre pasado, cuando se celebraron unas elecciones que la oposición acusa de fraudulentas, Bolivia vive jornadas de fuerte violencia, principalmente desde que el domingo pasado Evo Morales, que aseguraba haber sido reelegido, decidiera renunciar -así como gran parte de su Gobierno- y finalmente aceptar el lunes el asilo político ofrecido por México

Un grupo de menos de seis personas

En una comparecencia en Buenos Aires tras la reunión del Gabinete de Ministros, Bullrich especificó que las personas relacionadas con la función pública que entraron en Argentina, «un puñado, menos de seis», lo hicieron como turistas y no han pedido asilo.

«No han tenido más actitud que seguramente muchos de ellos tendrán posibilidades o parientes en la Argentina», destacó.

«Han entrado solos, han decidido venirse a la Argentina, seguramente para resguardarse un tiempo, pero estos funcionarios o exfuncionarios, algunos que han renunciado, otros que son todos de segundo o tercer nivel, están protegidos», agregó.

Sobre la situación de la frontera, la titular de Seguridad afirmó que hay «normalidad» tanto en la de Bolivia como en la de Chile, país que desde octubre también registra una alta conflictividad en las calles con manifestaciones que claman contra la desigualdad social y el Gobierno de Sebastián Piñera.

«Tenemos un monitoreo diario de ambas fronteras y no hemos tenido una cantidad de gente mayor a la que normalmente cruza«, señaló la ministra.

Los Tiempos