Las variantes de SARS-CoV-2 y su capacidad de contagios vienen provocando una gran atención de los medios en Bolivia.

Con el paso del tiempo el virus sin dudas que ha ido cambiando. Se introdujo mutaciones en su secuencia genética, las cuales se pueden traducir en cambios de aminoácidos proteínicos.

Con esas modificaciones el virus adquiere algunas ventajas evolutivas en el proceso de adaptarse a nuestras células y organismos. Esos son el medio empleado para replicarse.

El proceso de adaptación no implica, necesariamente, mayor virulencia. Sin embargo, sí son avances en mejorar la unión al receptor, la producción más efectiva de partículas virales y su trasmisión.

Cuando no teníamos vacunas, el virus campaba libre

Un mecanismo de inmunización más importante, frente a la infección, es la producción de anticuerpos por parte de los linfocitos B, además de la capacidad de reconocer y neutralizar al virus.

Hasta el comienzo de la campaña de vacunación, cada vez que el SARS-CoV-2 infectaba a alguien, se encontraba con el reto de superar las distintas barreras del hospedador infectado.

Si el individuo no había contagiado previamente, había pocas posibilidades de que el virus se encontrase con algún anticuerpo que le reconociese.

De esta forma, en cada infección, las mutaciones que el virus pudiera generar iban a ser seleccionadas e incorporadas en las nuevas partículas virales en la medida en la que supusieran ventajas evolutivas independientes del escape de los anticuerpos.

Pero cuando se encuentra con personas vacunadas, el escenario cambia.

Un obstáculo en el camino: las vacunas

La evolución en general, y la de los virus en particular, está determinada por las condiciones reproductivas en un determinado medio.

En virología existe un concepto denominado “viral fitness”, que podría ser traducido como aptitud viral, que determina la selección de aquellas partículas virales que introducen cambios para replicarse y transmitirse de forma más efectiva.

En otras palabras, se seleccionan virus más aptos al contexto de infección con el que se van encontrando.

Cuando el virus se encuentra a más personas con inmunidad, se ve obligado a enfrentarse a las defensas con las que antes no se encontraba, además de tener que competir entre sí con otras variantes.

Fuente: El Deber