El virus ya ha alcanzado a más de una veintena de países, incluyendo España, el Reino Unido, Alemania, Rusia y Suecia, mientras que África y América Latina parecían de momento exentas de la epidemia. En América Latina los gobiernos de Guatemala y El Salvador ya suspendieron el ingreso a su territorio a personas procedentes de China. La muerte en Filipinas fue anunciada justo después de que Manila decretara el cese inmediato de la entrada de todos los visitantes extranjeros desde el gigante asiático.

En paralelo, continuaban las operaciones de repatriación de los extranjeros que se encontraban en la zona afectada. En segundo avión francés, con 250 personas de una treintena de nacionalidades, entre ellos 10 mexicanos, aterrizó el domingo en una base militar en el sureste de Francia y una veintena de ellos presentan síntomas. En Marruecos, una aeronave con 167 marroquíes de Wuhan a bordo aterrizó en Benslimane, entre Rabat y Casablanca.

En Italia, un avión militar despegó el domingo de Roma para repatriar a 67 personas de Wuhan. Argelia también anunció que iba a retornar, a petición de sus gobiernos, a 10 tunecinos y a estudiantes libios, junto a 36 argelinos, que están bloqueados en la metrópolis china.

Para intentar frenar la propagación del virus, el gobierno chino impuso medidas drásticas y limitó los desplazamientos de personas. Desde el 23 de enero, unos 56 millones de habitantes están confinados en la provincia de Hubei y su capital Wuhan, la metrópolis de 11 millones de personas donde se detectó el brote.

Con información de Infobae