Preocupación en los productores agrícolas del oriente boliviano.

El presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Fidel Flores, lamentó que su sector continúe siendo golpeado por el contrabando de maíz. Este producto ingresa principalmente de la República Argentina, por la frontera con Yacuiba (Bolivia).

“El contrabando de maíz nos está generando un serio daño económico a los productores bolivianos. Provoca la disminución de los precios en el mercado interno, generando un desincentivo para continuar produciendo, siendo este alimento estratégico para el país”, afirmó Flores.

Sostiene que la internación del grano de maíz de contrabando, se constituye en una competencia desleal para todos los productores maiceros de Bolivia. El grano argentino se produce con Organismos Genéticamente Modificados, por eso tienen una mayor productividad y competitividad que la producción boliviana.

“Hemos pedido al Gobierno que nos permitan utilizar la biotecnología con nuevos eventos de Organismos Genéticamente Modificados, con el fin de mejorar nuestra producción y competir en iguales condiciones con nuestros vecinos. No hemos tenido respuesta”, lamentó el titular de Anapo.

Puntualizó la importancia de articular acciones para luchar contra el contrabando. Ese trabajo requiere de la participación del viceministerio de lucha contra el contrabando, la Aduana Nacional, el Senasag y los sectores productivos.

De acuerdo a la explicación, se han realizado solicitudes de reuniones a las diversas instancias del Gobierno, sin puntualizar si existe respuesta hasta la fecha.

“Debemos evitar el ingreso del maíz de contrabando; incluso viene camuflado como producción nacional de la zona del chaco, incluyendo documentos que obtienen los contrabandistas”, concluyó.

Fuente: El Deber