¿Quién está detrás de los ataques con explosivos en Chile?

Un investigador trabaja en una estación de Policía en Santiago después de que, el 25 de julio de este año, un dispositivo explotó y cinco policías resultaron heridos. (AFP)

En Chile hay muchas preguntas, pero pocas respuestas sobre la autoría de los dos nuevos ataques con explosivos -uno frustrado- que han remecido a una sociedad que había dejado en el olvido esta lacra que azotó durante la dictadura de Augusto Pinochet.

Poco después del mediodía del jueves, un paquete explosivo -entregado a su destinatario por una funcionaria de correos- estalló al interior de una comisaría de Santiago, dejando a ocho policías lesionados, uno de ellos está en riesgo de perder un ojo.

Un segundo artefacto fue detectado antes de estallar. Su destinatario era Rodrigo Hinzpeter, exministro del Interior y Seguridad del primer gobierno de Sebastián Piñera (2010-2014), al frente hoy de uno de los grupos económicos más importantes del país.

 Hasta este viernes nadie había reivindicado la autoría, aunque las autoridades consideran que los ataques pueden estar vinculados con grupos anarquistas descontentos con el modelo económico neoliberal.

 Para el gobierno conservador de Piñera, se trata de “actos terroristas”.

 “Aquí no puede haber ninguna duda, no puede haber ninguna ventana, porque el enemigo que tenemos al frente es un enemigo cruel, implacable, además de muy poderoso como lo demostró ayer“, señaló este viernes el presidente Piñera, tras visitar el cuartel policial atacado el jueves.

 El ejecutivo activó un comité de emergencia y llamó al Congreso a acelerar la tramitación de una modificación de la ‘Ley Antiterrorista’ que data de la dictadura de Pinochet (1973-1990), promulgada para hacer frente a los grupos insurgentes que luchaban para acabar con ese régimen, que dejó un saldo de más de 3.200 muertos y desaparecidos.

 Según los expertos, los ataques del jueves presentan diferencias con otros atentados registrados en Santiago en los últimos tiempos.

En enero pasado, un artefacto explosivo estalló en un paraderodel autobús de Santiago, dejando a dos personas heridas. En mayo se desactivó un paquete explosivo enviado al presidente del Metro de Santiago, Louis de Grange, mientras que dos años antes una carta explosiva estalló al interior de la casa del entonces presidente de la cuprífera estatal Codelco, Oscar Landerretche.

Después de tres años la investigación sobre el ataque de Landerretche no hay ningún inculpado todavía.

Violencia como forma de expresarse

Aunque no han generado víctimas fatales, estos últimos ataques han puesto en entredicho tanto al sistema de inteligencia chileno como la labor de la policía, incapaces de identificar a los autores de estas acciones, vinculadas hasta ahora a grupos anarquistas descontentos con el sistema económico imperante.

AFP