A la cárcel dos mujeres acusadas de estafa y enjuiciadas por el delito cometido con “múltiples víctimas”. El caso viene del año 2016; las víctimas habían invertido dinero para la empresa Pay Diamond. Deben cumplir su pena privativa de libertad en Morros Blancos.

Según las investigaciones las dos sentenciadas realizaron un acercamiento con familiares y amigos a quienes les ofrecían depositar su dinero en paquetes de inversión de diferentes montos. El dinero había sido, supuestamente, invertido en la compra de diamantes con un valor en crecimiento constante, de acuerdo a la promesa.

Para “enganchar” a incautos ofrecían intereses altos que podían ser cobrados luego de un mes, mientras que lo invertido seguía trabajando. Así podían recuperar la totalidad de su dinero en el lapso de 6 meses. A partir de ahí sería ganancia líquida lo recibido.

Una de las víctimas narró que un trabajador albañil, que operaba en su vivienda, le habló cómo funcionaban las inversiones en Pay Diamond el año 2016. El hombre, tío de una de las dos mujeres acusadas de estafa, convenció a la dueña de casa de participar. “Dijo que toda su familia ya estaba recibiendo jugosas ganancias”, dice parte de relato.

En una reunión  informativa en un salón de la avenida Montenegro le detallaron las fechas y los montos disponibles para invertir. Al observar la fachada creyó que se trataba de una empresa seria, lo que le motivó a entregar Bs 5.600, equivalentes a dos paquetes de 400 dólares, a nombre de sus dos hijas.

Al principio la mujer creyó que estaba recuperando su inversión por lo que convenció a su amiga para que también invirtiera. La nueva víctima, junto a su hijo, depositó un monto de Bs 8.000. Semanas después todos acudieron a una reunión informativa donde se dieron con la sorpresa de que habían cambiado la dirección y el logotipo de la empresa.

Luego, cuando quisieron ingresar su contraseña a una plataforma web donde verificaban sus ingresos, las cuentas estaban bloqueadas. Lo mismo sucedió con un grupo de whatsapp, red a través de la cual se mantenían en contacto con las “estafadoras”.

Semanas después, uno de los participantes les pidió la apertura de una cuenta en un banco donde supuestamente les iban a depositar su dinero de forma permanente. Eso nunca sucedió lo que motivó sentar la denuncia e inicia el proceso penal.

A la misma se sumó otra pareja a quienes también estafaron a través de visitas realizadas su local del mercado campesino diciéndoles. Les habían persuadido afirmando que los dueños de otros comerciales conocidos. Ellos fueron engañados por un monto de Bs 6.000.

Fuente: El País