“En el pasillo me acorralaron entre varios policías; uno de ellos me puso su bota en el pecho, luego ramiando (sacudiendo) me subieron al patrullero como una vulgar delincuente”, es parte de la denuncia pública que hizo este lunes a la prensa una mujer de nombre R.L. vecina de Yacuiba, Tarija.

El caso se produjo el pasado sábado en la calle 11 y avenida Las Américas. La víctima forma parte de la organización Asociación de Derechos Humanos (DDHH) local; pidió justicia por la vulneración a sus derechos constitucionales. Un fiscal determinó su libertad horas después al no encontrar elementos de culpa en su contra.

Sin embargo, el comandante de frontera policial Ariel Torrez informó que los efectivos del orden presentaron una denuncia en la Felcc contra la mujer por “agresión de obra y palabra” en contra de los uniformados al momento de proceder al arresto.

Según narró la afectada, quien estaba acompañada por la representante de DDHH María Belen Molina, el sábado por la noche se hallaba en su vivienda descansando, cuando en la madrugada llegó la Policía a golpear la puerta de su casa y pedirle que salga, caso contrario “iban a tumbarla”.

La mujer se hallaba sola, pero los uniformados buscaban a su hija, una menor que R.L. tiene con Jhonny S. F. que desde el año 2017 no convive con él. Contó que desde entonces puso una denuncia en la Felcv a quien acusa de haberla amenazado de muerte. La menor estaba con una familiar en Caraparí.

“Me acorralaron en el pasillo de mi casa y ahí me tiraron al piso; una policía mujer me gritaba: dónde está tu hija, pe… ; otro policía varón me tiró al piso y me puso la bota en el pecho; estos moretones son de eso. Yo estaba sola porque vivimos solas, solo mi sobrina adolecentes estaba durmiendo en el cuarto de adelante. Hasta el padre de mi hija estaba ahí con los policías, pese a que existe una orden de alejamiento”, dijo.

En el forcejeo le produjeron un corte en la mano de unos 8 cm, pese a ello fue llevada a la celda de la Felcv sin recibir atención médica inmediata. Como en ese lugar ella continuó protestando en contra del “abuso y exceso”, la trasladaron a otra celda en el edificio del comando policial, a una celda sin luz y “sucia”.

Por el lado de la policía, el comandante Torrez respondió a la consulta de la prensa señalando que de acuerdo a informes recibidos, existió una denuncia por parte de un varón, quien afirmó haber sido amenazado con un arma. Aunque sobre la presencia del arma dijo: “está en proceso de investigación, debemos tener antecedentes de ambas partes”.

“Es un caso sui generis de la ley 348 (Ley contra todo tipo de violencia) Llama un varón para pedir la cooperación y auxilio porque había recibido amenazas en su integridad física, entiendo que con un arma de fuego. Los (policías) de la Felcv atienden y van hasta el lugar. Por lo que pude conocer en los informes es que (la mujer) tenía un estado bastante belicoso y agresividad en estado de ebriedad. La persona que solicitó la intervención policial es el ex concubino y padre de la una niña de corta edad”, indicó.

Torrez también explicó que no contaban con orden fiscal ni judicial para ingresar a la vivienda.

“Los procedimientos no se hacen con orden judicial, se hacen al llamado porque hay un evento policial, entonces ahí hay un denunciante y una denunciada. Se hace el procedimiento y se hace conocer a fiscalía. La Policía actúa al llamado”, dijo.

DDHH

La representante de DDHH, María Belén Molina, cuestionó el procedimiento desmesurado de la policía y preguntó quién repara ahora los daños sufridos por la afectada, físicos como psicológicos.

“El fiscal ha visto que no había pruebas, que todo era una falsedad por eso la dejaron en libertad”, sostuvo

Aunque se animó a revelar que también está recibiendo amenazas junto con R.L. que hasta ayer no pudo ser contactada ni ubicada en su vivienda.

El caso se halla en etapa de investigación y se conoce que a nivel nacional, otras organizaciones de defensa de los derechos humanos ya tomaron conocimiento del mismo.

El Chaco Alerta – Yacuiba